martes, noviembre 17, 2009

Chispa.

Toda decadencia es una búsqueda, una exposición al caos para alcanzar fuegos que son impensados en la estructura, verdades escondidas detrás de símbolos contradictorios.
La sabiduría no es pura contemplación... existe también la sensación, y hay que poner la propia vida a su disposición cuando llama, cuando llora porque se ahoga de frivolidad, sino se hace tango y andá a consolarla...
Equivocarse es una posibilidad, y hay que dejarla ser.
(Siempre dejarse ser, por uno y por los demás.)
No encerrarnos en el cajón antes de tiempo, y después rasguñarlo hasta que sólo nos queden los nudillos.


Tante grazie, Dr. Alvarez.

"...el tipo que sube al escenario tiene que oponerse al deseo monstruoso de la gente a configurar una imagen parecida de lo que ya saben del mundo. Lo más interesante del mundo es lo que no se sabe."

Symns.

jueves, noviembre 12, 2009

De ser...

Los que no abren los sentidos
sufren de ahogo espiritual.

Deshacer los propios sueños
es un alma con un arma
disparándose en el pecho.

Y se van quedando sordos
por esperar algún eco
del sonido en el recuerdo.

Mejor exprimir los dulces
que escupir por los amargos.


La historia de vivir.

Vuelvo constantemente
a ese altillo donde guardo
la inocencia, una ignorancia
tan dulce como natural.

Bendigo los días verdes
y celebro que salga la Luna
sentado en cualquier pasto
u horizontalmente feliz.

Extraño lo irrecuperable
pero me recupero a diario
entregándome a la vida
y también a su alegría.

lunes, noviembre 02, 2009

¿Dónde estactictás?

Salí a volar y me olvidé
del tiempo en algún rincón.

Momentos, días, meses,
todo ya es pretérito:
quedó detrás del flash.

Ahora vuelvo a ver
¡se derritió el reloj!
¿entonces no pasó?

Pero jamás ha vuelto a ser
lo que se esfumó ayer.

Entonces ¿será
cuando llegue mañana?

Ojalá que pronto encuentre
ese tiempo que he perdido.


Me dió miedo.

Naturalizan el terror... lo hacen parte de todo, como si el aire tuviera impregnadas miles de partículas ominosas y respirar nos hiciera temer automáticamente.
Así, automáticas mentes nos imponen, con su maquinal proceso del terror cotidiano, donde la calle es pandemonio adoquinado, y cada paso que damos fuera de nuestros hogares (lejos del calor ultravioleta) es un metro más cerca de lo que ni siquiera ya podemos comprender: la inseguridad.
Esa sensación tan impía, que no deja resquicios para esperanzas, que coarta las alas de sus portadores... ¡alto! ¿No será que hay un ratón royendo con rayos los pocos sentidos comunes que quedan?
Pensemos.
Pero bien, ahora sí, pensemos. Basta del reflejo de creerle todo a ese aparato. La ficción que proponen es muy cruda para creérnosla real, para tomarla como propia. Elijamos ver qué es lo que pasa, sin que nos lo cuenten.
No prefiramos como paradigma las opiniones de quienes deberían sólo informar, porque hay un error ético profundísimo en su accionar (ni que hablar en las "verdades" que algunos hacen pulular).
Su procedimiento nos lleva a la disgregación, nos desune vilmente.
Reproducen miedo, que come la sociedad individualmente y se sienta a digerir en su segura soledad, creyendo cada quién ser el único a salvo del apocalipsis moral que sucede "allá afuera".
Y así nos atomizan, y hacen que cada cabeza obedezca a su "automatización", siendo la única voz que escucha el inconsciente popular, ya no tan popular, y sí cada vez más inconsciente.



Volcándose.

Un sinfin de gotas,
líquida sinfonía
que acompaña sin ahogar
nuestra hoguera:
esta suave tormenta
donde danzan los fuegos
del volcán apasionado
derramándose,
tronando.


sábado, octubre 31, 2009

Anclarín y toda esa calaña.

Está todo tan privado... que el futuro es un lujo.
Se vacían de humanidad los salones
y quedan sólo esfuerzos individuales:
algún sensible en el pajar actual
que pinche esa absurda burbuja
donde se anestesian con ignorancia
los que todo lo pueden.

Alambran los campos con sus perímetros
y las cabezas con sus novedades
mientras las almas se desangran
en esas púas que las separan.

Triunfan con las divisiones,
y también otras operaciones:
restando esperanza y fraternidad
sumando veneno a la dosis diaria
multiplicando el miedo.

miércoles, octubre 28, 2009

Radiografía.

Vivo en mi cabeza, estallo afuera.
No sé qué es lo que busco
y me encuentro demasiado
entre las soledades insurrectas
esas casas dementes
y tan pero tan vacías...

No avanzo, y todo se marchita
menos el grillete imaginario
gris como un topo lleno de ceniza
de fuegos extintos... ¿cuándo?

No sé... eso es. No sé.
Nada sé realmente
todo lo que está en mi mente
se vuelve etereo, difuso,
nebulosas memorias
tormentosos futuros
y presentes de falsa calma,
precipitándose, inminentes
amenazas que no escampan.

Sin embargo hay un sol,
atrás de todo el telón
que me devuelve la imagen
de esta primera capa,
o sea mi piel
con su sombra respectiva.

Lo que debo atravesar.

Secretos susurrados desde el mar.

Busco y encuentro la paz, toda la paz, en el vaivén incesante del que soy testigo.

Las corrientes de aire distribuyen sus vuelos, y ellos no oponen mucha resistencia, a sabiendas de que su destino los reclama.

La inmensidad, lo eterno... la muerte empapada de vida.

miércoles, octubre 21, 2009

Dramáticomedio.

Levantan muertos, entierran vivos.
Inventan el olvido, o recuerdan lo inventado.
Todo depende de sus ambiciones
a las que apañan sin miramiento alguno.

Y bajo impactantes tapas
esconden las realidades.

Van desgarrando históricos retazos
con sus tijeras de afilada conveniencia,
servidos por hipotéticas ciencias
comerciando verdades sin escrúpulos.

Bebiendo de otras miserias
para saciar su umbría sed.

Mieluna.

Una Luna delgada
creciente, entre los pómulos
brillante, delicada.

Esa estrella duplicada
guiando en las tinieblas
los giros del destino.

Adornándola, el cielo:
sencillamente un escenario
para que ella se luzca.


jueves, octubre 15, 2009

No dejar de jugar.

Se absorbe en su juego
y es imposible no amarla.

Y cuando vive jugando
sin olvidar ser su niña
todo se vuelve, de pronto
una cápsula inocente
donde renacen-saciones
que se creían ya extintas.

Como un dinosaurio rojo
que con buen humor despierta
de su siesta milenaria.

Humano de dios.

No es el Dios... sino el humano.
Hoy no es el milagroso del Azteca,
pero sí los huevos centenarios.

Es más un bicho aguerrido
que un espléndido espectro
deambulando delicioso
por los paños del esférico.

Pero así, tan humano él
sigue mostrando su estirpe.
A pesar de venenosos tribunales
no se achica ni una pizca
cuando sus sombras se agrandan,
sino que infla fuerte el pecho
y lo ofrece a la batalla.

Sin embargo, no se olvida
de los embarradores sañudos
que irrumpieron en su cancha
y los atiende, a su modo
tan humano...


(quizá como solamente
puede serlo quien conoce
lo que fue no haberlo sido
durante algunos momentos.)


De las ganas.

A veces es necesario el hecho de armar las ganas. Hay que ponerlas un rato a remojo para que se suelten bien, y después, una vez que masomenos han levado, se dispone a manosearlas, pero siempre en el momento indicado, sin esperar al Después, porque entonces se secan nuevamente.
Posponer es, a las ganas, como un alfiler para cualquier burbuja onírica. Se trata de la amenaza tajante e impía que se cierne sobre los actos de arrojo, ya sean cotidianos o excepcionales.
También debemos entrenarlas: son el músculo de la felicidad, y si lo dejamos en la flojera, se vuelve débil, y será incapaz de alzar el vuelo cuando su necesidad lo reclame.
Ellas necesitan ser reconocidas, un poco halagadas. De los pequeños arranques brotan un sinfin de tallos con el buen tiempo, y si el sol bendice sus verdes, estarán biencaminados.

Y "cuando el carro anda, los melones se acomodan".

Chupá-parazzi.

Parásitos de la miseria humana,
ahora condenados a sorber su destino
se quieren revelar contra lo que son
y piden respeto para su cizaña.

Buitres de la peor calaña
merodeando los cielos ajenos
en busca de algo parecido
a un fresco cadáver,
esperando por agonías
precipitando epitafios.

Y una boca irreverente
les sale al vuelo, enfrentando
sus patrañas maliciosas
con una voz genuina:
"¡Malditas aves traperas
que de la muerte se alimentan!
Hoy mi abrazo a la vida
los acerca a ser vuestra propia comida."